miércoles, 5 de octubre de 2011

Turrones en el desierto



El desierto blanco de Farafra.
Lástima que nos perdimos un día de blog por culpa de lo sucedido el lunes, pero claro, no tenía culpa de que cortaran internet y como tenía una historia que contar, pues decidí ponerla el martes. Espero que no os decepcione por ello. Y con lo cansados que empezamos a estar todos, pues es aceptable que me tome un relajo, ¿no?
Piero Batini y Marc, aprovechando el largo viaje.
Sí, estamos cansados porque trabajamos mucho. Sí, ya sé que alguno pensará que por una vez que trabajo, pues no me va a pasar nada… Gracias, amigos, ¡yo también os quiero! Pero la vida en el Rally es intensa y casi imparable. A todas horas hay actividad de cualquier tipo.  Y cuando digo a todas horas, es a todas horas. Después de aprovechar e irme a dormir un poco temprano (ya eran las 11 de la noche), me he despertado a las 4 y media, ¡y como yo, un montón de gente! Me ha parecido incluso oír los rezos habituales de los árabes a la salida del sol… La salida de las motos ha sido, como ayer, a las 6 y media, y es que hay que aprovechar las primeras horas del día para hacer todo, porque después es imposible andar o estar expuesto al sol. Hoy hemos llegado a Farafra en medio de una ola de calor asfixiante… estábamos a 40ºC. Hemos pasado por el desierto blanco, un lugar absolutamente precioso que ahora mismo no sabría definir… ¡hay que verlo!
Alain Rossignol y Edo Bauer, en plena faena.
En esta zona se perdió la cámara de Marc...
Bueno, entre las muchas cosas que pasaron ayer, nos fuimos a hacer fotos tempranito por la mañana y a las 10 casi ya habíamos acabado porque esta vez sí pudimos fotografiar las Vespa y también el buggy de una leyenda del Dakar como Thierry Magnaldi, que aún no han completado ninguna etapa. Lo intentan, pero es realmente difícil con estos vehículos afrontar tanto kilometraje y tan duro. Pero nos faltaba regresar al vivouac y ponernos a trabajar en ellas, en el artículo… total, que acabamos tardísimo, como casi siempre.  En el punto donde nos apostamos cada uno busca la mejor posición, y uno de los cámaras de TV, el monegasco Marc Ceresa, puso una minicámara en medio de la pista para captar unas imágenes ‘diferentes’. Diferentes, sí… porque se quedó sin cámara. Desapareció tragada por la arena. Buscamos todos durante un buen rato (pasó rápidamente una hora) y no encontramos ni la carcasa… Eso sí que es ‘missing in action’.
Alain y Marie-France Estenave y Marilyn Urtubia,
listos para salir con el auto de prensa.
Cuando llegamos al vivouac, al tiro vino Piero Batini, que no pudo estar los dos primeros días, pero se ha unido a la caravana en forma. Hoy, en nuestro coche, había ‘overbooking’, ya que finalmente ha tenido que venir Marc. Piero, en un momento dado, le ha dicho, en perfecto francés a Alain a ver si “podía tirar la radio del coche por la ventana”… y es que ya estábamos un poco hartos de escuchar, durante doscientos kilómetros un non-stop de música egipcia.
Tengo la suerte de que en este rally tengo a unos grandes profesionales conmigo, y que me tratan muy bien: Piero, Marc, Alain, Marie-France, Mario, Anita, Cristiano… y, aunque los nombre los últimos, no son los menos importantes, porque son los que mandan: Edo y Marilyn, su asistente, una chilena que habla …hasta por los codos (en serio: francés, inglés, italiano y todas las variantes del castellano latinoamericanas). Hoy, le toca a ella parte del protagonismo porque cumplir los años durante el rally no es algo que ocurra todos los días, y quién más quién menos le ha traído un regalo: unas golosinas, un whisky, cognac, un licor dulce húngaro… y hasta ¡turrón! Turrón en el desierto. Eso es puro vicio.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario!
Y ya sabes. SoloMoto OFF ROAD es la mejor revista mensual de la moto de montaña, también presente en Facebook (http://www.facebook.com/solomotooffroad) y en Twitter (@SMOffroad_es). Gracias también por leernos.