martes, 27 de septiembre de 2011

Té verde, el Red Bull del desierto

Hansi, esperando el té.
La bolsa “súper-gigante” -que dice mi hija Itziar- ya me espera en el salón lista para llevármela al aeropuerto el próximo sábado. Durante estos días que quedan hasta que salga volando hacia la T1 de El Prat, tengo que terminar una entrevista hecha unos días antes para que Nuria, la diseñadora del SoloMoto OFF ROAD pueda tener algo para ir montando mientras estoy fuera. Tengo ya preparados unos cuántos temas para SoloMoto Actual, SoloMoto OFF ROAD y también Solo Auto 4x4. Los temas que trataré en el blog... ¡ya saldrán!
En total serán 9 días desde que me vaya hasta que vuelva. 9 días que espero no acaben conmigo. Quizás, en algún momento de la carrera, me haga falta alguna latita de estas bebidas pseudoenergéticas, pseudoestimulantes que no sabemos exactamente de qué están hechas, que saben a jarabe pero que dicen que “dan alas”. Por si acaso, prefiero un buen té a la menta, como el que nos preparó un amigo de nuestro chófer Bakkah, enmedio del desierto, el año pasado. Y ya que estoy puesto, os voy a contar una anécdota que recordamos a menudo con nuestros colegas periodistas.
Fósiles. Había millones de ellos.
Durante el transcurso de la cuarta etapa, entre Abu Mingar y Sitra nuestro chófer decidió ir a ver qué hacía parado otro vehículo de la organización enmedio de una llanura. Estábamos, aproximadamente, a unas dos o tres horas del bivouac y, después de bastantes kilómetros hechos por una carretera hecha polvo, diría yo que Bakkah se estaba durmiendo. Hansi, Philippe, Bilal (el fotógrafo chino) y yo entendimos que era un buen momento para bajar, estirar las piernas e “ir al baño”. El lugar donde nos paramos me pareció excepcional. El suelo no era arena, sino que estaba compuesto de pequeñas conchas, como lentejas de piedra de diferentes tamaños y hacía que brillara una barbaridad. Eran fósiles. Aquéllo había sido mar muchos siglos atrás. El otro coche se había detenido a tomar el té. Nos preguntaron si queríamos y todos asentimos. Como no tenían más que tres vasos, tuvimos que compartirlos.
Bilal, el fotógrafo chino, en la parada del té.
Mientras hervía el agua, llegó otro vehículo junto al nuestro. Era el de otro equipo de periodistas en el que iban el fotógrafo oficial de la organización, otro chaval italiano (creo) y otra periodista belga a quien el Dios del tiempo le ha pasado factura y la ha convertido en una auténtica cascarrabias. Bajaron todos menos ‘ella’ y parecía que también daban por bueno un alto en el largo camino cuando se oyó, desde dentro del coche, una frase que fuimos repitiendo jocosamente durante el resto del viaje: “WHAT ARE WE DOING HERE!!??” (así, en mayúsculas, que es la forma de decir algo gritando). Automáticamente, todos, como si fueran marionetas llevadas por ‘ella’, se dieron media vuelta, se metieron en el Toyota y siguieron el viaje hacia Sitra. Pocas palabras, mucho significado. Triste, porque ¿porqué no disfrutar de un momento de relax? 
Ni que decir cabe que nosotros sí que disfrutamos -y mucho- ese viaje, no sólo por el magnífico té, sino también por el descanso, el paisaje y lo que nos reímos con esa estampa, y es que, aparte de eso creo que todos coincidimos con que nuestro grupo fue el que mejor nos lo pasamos durante esos días.
Ah, a ‘ella’, Bilal le sacó un mote que ni pintado: “Miss Dislike” (imaginaos porqué).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario!
Y ya sabes. SoloMoto OFF ROAD es la mejor revista mensual de la moto de montaña, también presente en Facebook (http://www.facebook.com/solomotooffroad) y en Twitter (@SMOffroad_es). Gracias también por leernos.